Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote

04 Jun

Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote

El santoral del 4 de junio: Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, del que participamos todos.

Las reminiscencias pascuales se prolongan a lo largo de este mes con algunas celebraciones que aluden al Misterio Pascual de Cristo, Verbo Encarnado. Hoy es la Fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, una Celebración muy vinculada a nuestra Iglesia donde encuentra sus primeros pasos. Cristo tiene el Sacerdocio que no pasa.

Tenemos un Sumo Sacerdote capaz de compadecerse de nuestras debilidades. De esta forma se pone de manifiesto cómo el Señor nos ha querido hacer partícipes de su Sacerdocio. Él ya no muere más después de resucitar de entre los muertos, porque ha entrado de una vez para siempre en el Santuario del Padre. Así ha anulado los sacrificios de la Antigua Alianza. Nosotros pertenecemos a una Sangre purificadora que habla mejor que la de Abel.

Vosotros os habéis acercado al Monte Sion, la Montaña del Dios Vivo. No temas pequeño rebaño, mi Padre ha tenido a bien daros el Reino. Dicha festividad se remonta a principios del siglo XX ya que algunos Misales la traían. En 1971 se introduce y en 1973 el obispo de Valencia Don José María García Lahiguera, incrementa sus esfuerzos en bien de que sea vivida en toda la Iglesia. Al principio se fija para cada 22 de agosto, pero, posteriormente, se traslada al jueves de la semana después de Pentecostés tal y como la conocemos ahora.

La Carta a los Hebreos es la que resalta especialmente que Cristo tiene el Sacerdocio definitivo que nunca pasa. Los últimos Pontífices, Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco, han querido dar una importancia especial a este día que se celebra el jueves siguiente a Pentecostés, pidiendo que se ore de forma especial por las vocaciones sacerdotales.